Cero Residuos o Zero Waste

El término Zero Waste se populariza gracias a Bea Johnson, una madre francesa residente en Estados Unidos que en 2009 empieza a compartir sus avances para conseguir no generar nada de basura en su hogar. En 2013, publica el libro 'Residuo cero en casa'. Una guía para simplificar nuestra vida, hoy traducido a más de 20 idiomas.

Cada día que bajamos la basura, sabemos que no estará allí al día siguiente. Creemos que por no verla ha desaparecido, pero evidentemente esto no es así. No hay un planeta B al que enviar todos nuestros desechos para que sigamos consumiendo y tirando a este ritmo. Nuestros desechos terminan en vertederos, destrozando nuestro medioambiente, emitiendo compuestos tóxicos en nuestro aire y nuestro suelo, desperdiciando los recursos utilizados en la producción de estos bienes y gastando millones en procesar toda esta basura.

Lo que propone el movimiento Zero Waste es utilizar la regla de las 5R en orden para minimizar al máximo los desechos destinados a ser reciclados:

  1.  Rechazar (Refuse): es decir no a todo lo que realmente no necesitas y en la práctica podríamos definirlo como no volver a casa al final del día con más cosas que con las que saliste. Puede llevarte tiempo decir no a prácticas tan habituales como aceptar muestras, tiques innecesarios, panfletos de publicidad, artículos de merchandising, tarjetas de visita, etc., pero es posible.

  2. Reducir (Reduce): es mirar todo lo que tienes y decidir honestamente qué necesitas y qué no. Reconocer tus hábitos de consumo te ayuda a reconocer tus verdaderas necesidades y, por tanto, a frenar tu ritmo de adquisiciones. Cuando empiezas a reducir, comienzas a experimentar la libertad de vivir con menos cosas.

  3. Reutilizar (Reuse): consiste en eliminar de tu día a día todos los productos de usar y tirar y buscar alternativas para los que necesites. Implica mirar tus posesiones de otra manera y empezar a comprar de segunda mano, alquilar bienes en lugar de comprarlos, pedir prestado —y prestar—, reparar en lugar de tirar y comprar productos reparables y duraderos.

  4. Reciclar (Recycle): es necesario, pero hay que mirar primero a las otras tres R para reducir al máximo el número de productos que llegan a esta fase. La mayoría de los plásticos reciclables (tipos 1 y 2) se degradan en el proceso para fabricar productos que no son reciclables. Esto en inglés se denomina downcycling. A nivel mundial, solo el 14 % de los embalajes plásticos es recolectado para reciclaje.

  5. Compostar (Rot): es la forma que tiene la naturaleza de reciclar, permitiendo que los desechos orgánicos se descompongan, devolviendo los nutrientes a la tierra. En los vertederos, la materia orgánica no tiene el oxígeno necesario para descomponerse de la misma forma y emite grandes cantidades de metano, uno de los principales gases de efecto invernadero.  

 

el movimiento Zero Waste es una invitación a reflexionar sobre nuestro uso del tiempo y del dinero y a decidir qué es realmente necesario en nuestro día a día. Vivir de esta manera nos ayuda a sentirnos más conectados con la Tierra, con los que sufren en primera persona las consecuencias de nuestro actual modelo de consumo y también con las generaciones que están por venir. Es una oportunidad de liberar nuestro tiempo de elegir, comprar y cuidar cosas para dedicarlo a estar con las personas que queremos y hacer las actividades que realmente nos llenan

©2021 Nakú Nana.